Ante la ley de Franz Kafka

Proponemos un debate a raíz de este relato del inestimable Franz Kafka. Escritor visionario de inmensas metáforas, padecedor de su época y su contexto social, frente a su creatividad desbordada…

 

Ante la ley de Franz Kafka

Anuncios

3 comentarios sobre “Ante la ley de Franz Kafka

Agrega el tuyo

  1. Después del campesino llegaron más campesinos, muchísimos campesinos y obreros, muchísimos obreros y algún poeta, bueno muchísimos poetas y el guardián se acojonó y dejó de hacer el cretino y les dejo pasar. Atravesaron todas las salas. El último guardián bajó la cabeza y les abrió la última puerta. Allí en el gran salón hicieron una timba poética y brindaron por las nuevas leyes de los hombres y de las mujeres flipados. Sorpresa, desaparecieron las leyes insidiosa y brotó una fuente de independencia y Kafka bajó a cambiar el final del relato: Triunfó la revolución feminista y delirante. Firmó: MADPRIDE.

    Le gusta a 4 personas

  2. Notas para el análisis de un texto de Franz Kafka.

    Ante la ley, siempre habrá un guardián. Habremos de atenernos a ella.

    La ley nos limita y sujeta. Pero el acceso a la Ley no está permitido a un ciudadano corriente. “No, por ahora” nos dirán, pues se trata de que conservemos un resquicio de esperanza, nosotros los infantiles ciudadanos. Rogaremos a las altas instancias, concedan buenamente la huera promesa por siempre incumplida.

    Los guardianes son cada vez más fuertes, a medida que se acerca uno más a la ley, conforme se avanza en el tiempo y el espacio. División del trabajo que hace que cada cual cumpla fiel y estrictamente su cometido, y no se plantee otra cosa. Las resoluciones, condenas y ejecuciones, son producto de una maquinaria que todos alimentamos. Nadie es responsable, salvo el condenado, el infractor.

    De modo que la ley, que nos dicen debería ser accesible a todos, está separada por la fuerza de la burocracia, y de las fuerzas de seguridad del campesino, del ciudadano.

    El guardián es inflexible, hace su trabajo, es su cometido, ello le hace vivir, ser alguien, y el campesino se sienta a su vera a esperar. Habla con él, lo entretiene, lo divierte, da sentido a la existencia del vigilante.

    Así pasa la vida. Cada vez pierde más fuerza el ciudadano. Finalmente, opta por no protestar, suplica infantilmente a aquello que pueda conmover al guardián, pues éste se ha convertido aparentemente, en el único obstáculo, la única obsesión.
    Se pierde el sentido, incluso el fin, lo deseado.

    La verdadera vida bien pudiera estar al margen de la ley, en un lugar del bosque donde no existan puertas. Hacia allí debería haber marchado el campesino, huir del aparato, del palacio de la ley, imaginar otros mundos. Pero es tan hipnótica la luz que proviene del interior…

    Así, permanecerá en la antesala hasta que ya no tenga más fuerzas.

    Hay una puerta para cada uno nosotros. Para aspirar a la ley se nos exige la soledad, se nos trata sólo como individuos aislados, y así se nos reprime y castiga.

    Cada uno tiene su acceso individual, su puerta, sus sucesivos guardianes. Palacio no repara en medios, ni materiales ni humanos.

    Somos tan pequeños, tan insignificantes, sentimos tal impotencia…

    Es el absurdo de una puerta destinada sólo a mí, guardada por sucesivos invencibles guardianes, cuya entrada, el errado sentido vital, se me niega sin remedio, con la violencia del poder. A mi muerte, quedará eternamente clausurada.

    Alfonso Blanco Sánchez

    Le gusta a 1 persona

  3. La justicia está hecha de posicionamientos éticos no de prohibiciones. Si se convierte la justicia simplemente en una serie de prohibiciones ante aquel que reclama su conocimiento todo la suntuosidad de su Palacio se convierte en nada ante la mirada vigilante y amenazadora del primer guardián y cuando la curiosidad se cansa de esperar y entiende que está sola en su deseo de saber qué es en realidad la justicia, el hombre muere y el palacio de la justicia queda definitivamente cerrado sin que nadie ( ni los que lo vigilan ) lo hayan podido de verdad conocer.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: